Esta tarde, horas después de la muerte de Orlando Zapata Tamayo, Reinaldo y yo pudimos acercarnos a las cercanías del departamento de Medicina Legal en la calle Boyeros.
Un cordón de hombres de la seguridad de la estado vigilaba el lugar, pero logramos acercarnos a Reina, la madre del fallecido, y hacerle estas preguntas.
Dolor, indignación en nosotros… tristeza y entereza en ella.
Aquí les dejo la grabación, alternativa y sin apenas luz, pero testimonio desgarrador de la angustia de una madre.


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